Un buen logotipo está muy lejos de ser un detalle estético, un elemento decorativo que, junto a otros factores, hace que tu papelería o cualquier otro tipo de presentación de tu imagen corporativa se vea bonito. Tienes que verlo como una herramienta de comunicación cuya importancia radica en que está dirigido al subconsciente de quien quede expuesto a él. Cierto que hay personas, conocedoras y no, que tienen la curiosidad de observarlos detenidamente e incluso analizarlos, pero en la mayoría de los casos pasa inadvertido para el razonamiento, para depositarse en algún rincón emocional del receptor.

 

Si ya encontraste el vínculo entre este tema y el que platicamos en la entrega anterior, estás en lo correcto: el logotipo es un elemento fundamental en el Estilo de Imagen de toda empresa. Por cierto, si piensas que estos temas no se relacionan contigo, pues sólo eres un profesionista, será mejor que empieces a visualizarte como una empresa, así se componga sólo por ti.

 

Partimos de la base de que, salvo casos verdaderamente extraordinarios, no eres único y que hay un número indeterminado de competidores allá afuera, luchando por lo mismo que tú: un trozo de ese pastel llamado mercado. Tu logotipo, tu colorimetría, son lo que te permitirán distinguirte de todos los demás.

 

 

Facebook_vs_Twitter

 

¿Recuerdas el artículo en que hablamos sobre cómo fijar los precios de tus productos y servicios? Te explicaba ahí que los compradores pueden dividirse en tres grupos: los que están comprando los precios estándar, los que compran los precios bajos y los que compran los precios altos. Entonces, el primer requisito para un buen logotipo es que sea armónico con el sector del mercado que piensas atacar, porque será tu primera herramienta para atraerlos. ¿Has escuchado la frase las primeras impresiones son impresiones duraderas? Y te digo más: sólo hay una oportunidad para causar una primera impresión. A eso apunta tu logotipo, ni más ni menos.

 

Otro elemento que define un buen logotipo es que sea capaz de darle personalidad a tu negocio o profesión. Al hablar de personalidad me refiero a que tienes que ver a tu empresa como a una persona, con características y vida propias, como un ente que se acaba de crear a partir de ti, pero que también es independiente a ti. Y es necesario que este nuevo “individuo” tenga su propia identidad, sus valores, su manera particular de comunicarse con los demás.

 

Por todo ello, no cometas el error de tomártelo a la ligera y acudir con algún amigo o familiar para que diseñe tu logotipo rápido, de manera que puedas empezar tu actividad cuanto antes. Créeme, vale la pena que te tomes el tiempo que sea necesario para conseguir el mejor logotipo posible, así como hacer la inversión que se requiera. Estoy consciente de que el alto diseño cuesta caro, muy, muy caro; y lo vale. Por eso te digo con toda contundencia que no son áreas en las que convenga ponerse ahorrativo.

 

Adidas_vs_Nike

 

Tampoco sugiero que hipoteques tu casa para acceder al mejor diseñador de tu localidad, no exageremos. Ajústate, sí, a tu presupuesto actual y acude con profesionales; conforme crezcas podrás acceder a agencias de imagen más importantes y capaces, para que también todo lo relacionado con tu imagen crezca y sea la base que te dé sustentabilidad en el tiempo.

 

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