Dependencia Afectiva: ¡Te quiero más que a mi vida! - Parte 2

¿Alguna vez has sentido que sin él, la vida no tiene sentido?

Te comparto algunos indicadores para que puedas ubicar si tienes Dependencia Afectiva:

    • Dependencia afectiva - pareja

      Dependencia afectiva – pareja

      ¿Deseas intensamente estar con él todos los días?, correcto. Pero convertir al deseo en necesidad y a ésta en urgencia, ya no: el deseo genera movimiento, la dependencia estática.
    • ¿Vives constantemente con el temor a una ruptura, imaginando las razones por las que tal cosa sucederá: se irá con otraestoy muy gordano sirvo para nada?
    • Cuando terminaron tus relaciones pasadas, ¿lo perseguiste hasta lo insufrible intentando convencerlo de que no te abandonara?, o tan pronto como pudiste ¿te involucraste en una nueva relación?
    • ¿Sueles adoptar un rol sumiso, en la creencia de que convertirlo en “la autoridad” minimiza el riesgo de que se vaya?
    • ¿Tu trabajo o estudio, la relación con tu familia y amigos se han deteriorado porque siempre están en segundo, tercer, cuarto lugar?
    • ¿Sufres tus momentos en soledad?
    • Actividades y personas que solían ser gozosas ¿son cosas del pasado?
    • Eres feliz cuando él está feliz y cuando él se enoja, ¿lo haces tu también?
En la drogadicción el organismo se adapta a la sustancia, lo que provoca que el adicto requiera de dosis cada vez más elevadas y frecuentes. En la dependencia afectiva sucede lo mismo: demandarás cada vez más de él, pondrás en su persona expectativas que nadie puede cumplir y terminará huyendo; lo perseguirás y mientras más lo hagas, más lejos se irá. Pero no soy yo, ¡es él! Aunque no existen estadísticas concretas, se estima que 2 de cada 3 casos de adicción afectiva son de mujeres, así es que bien puedes estar en la otra esquina. Si tu relación es joven aún, probablemente te sientas en las nubes: nunca nadie te prestó tanta atención, literalmente te inunda con manifestaciones de lo mucho que le importas, no hay momento del día en que no te lo recuerde con un gesto lindo. Ten cuidado que no sea él quien tenga dependencia afectiva contigo.

Los opuestos se atraen, aunque no siempre:

En el amor a primera vista, existen altísimas probabilidades de que 2 adictos se hayan encontrado. Como ves, el camino de un dependiente afectivo pasa muy lejos de la realización y no digamos de la felicidad. Pero hay un asunto todavía más delicado: con tristísima frecuencia, mujeres con este problema terminan en las garras de hombres maltratadores, psicológicos y/o físicos y, por increíble que parezca, lo tolerarán por años, incluso por décadas. Si tienes razones para pensar que eres adicta al amor, el mejor antídoto es fortalecer tu autoestima, es casi matemático: mientras más te quieras tú misma, menos necesidad sentirás por el afecto de otros. Por cierto, en mi libro Cómo Conquistar a Un Hombre encontrarás una serie de ejercicios infalibles para que nadie, absolutamente nadie pueda quererte más que tú; tanto como tú, tal vez, pero más, de ninguna manera. Si aun no haz visto la parte 1 del artículo sobre Dependencia Afectiva con video, da clic aquí.

Comentarios Facebook

comentarios