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La pregunta es bastante sencilla además de que la respuesta es muy profunda y a veces complicada.

Si no tuvieras restricciones de dinero, tiempo o aprobación social, ¿qué harías de tu vida?

Diseccionemosla por partes:

Sin restricciones de dinero: Digamos que cuentas con dinero infinito, no tienes deudas con nadie y estas totalmente seguro y convencido de que esa situación se va a mantener así.

Sin restricciones de tiempo: No cuentas con horarios, compromisos obligatorios ni nada que pueda interrumpir tu paz.

Sin restricciones de aprobación social: Imagina que ocurre uno de dos escenarios. 1) Las personas que no aprueban lo que quieres hacer, cambian de opinión y aprenden a apoyarte y soportar tu proyecto. 2) Esas personas terminan alejándose de tu vida y pierde importancia lo que opinen de lo que quieres hacer.

Cierra los ojos 20 segundos e imagina que vives en una realidad así.

¿Qué harías entonces con tu vida?Pasion_Gilberto

Ahora que lo tienes, escríbelo en un renglón y luego multiplícalo 10 veces.

Si por ejemplo pensaste en tener una clínica de rehabilitación en una ciudad de Colombia, ahora imagina tener una red de clínicas de rehabilitación en todo América Latina.

El punto en el que sabes que ESA es la pasión que debes perseguir, es justo cuando el objetivo es tan pero tan grande que te ASUSTA al mismo tiempo que te ENTUSIASMA como nada en el mundo.

Cuando yo hice este ejercicio en un curso de Bob Proctor, salió que me gusta enseñar y dar clases. Me imaginé en una universidad de prestigio y con grupos de 50 personas a la vez.

En la segunda parte, me imaginé siendo un expositor internacional con miles de personas creciendo y desarrollándose a partir de lo que enseñaba.

Fue la segunda visión la que me ayudó a tener preguntas de más calidad, es decir, en lugar de preguntarme “¿Cómo hago para dar clases?” ahora me pregunté “¿cómo hago para enseñar a nivel global?”.

De ahí surgió la idea de marketing por internet y de todos los proyectos que hago por acá.

Hay una cosa clave que tenemos que entender, el cerebro funciona a través de preguntas, entonces de la calidad de las mismas dependerá el camino que recorramos y los resultados que tendremos.

Siempre tenemos que buscar generar las preguntas de mayor calidad.

Ahora, toma un minuto de audacia y atrévete a hacer un compromiso contigo mismo, deja un comentario debajo de este artículo diciendo cual era tu visión de ti mismo normal y luego cuál era esta visión una vez que lo multiplicaste por 10.

Recuerda que seguiré contestando todos los comentarios, ¡Vamos a iniciar la conversación!

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