Está comprobado científicamente que la voluntad se va acabando conforme pasa el día; por ejemplo, no será igual de fácil para ti comer bien a las ocho de la mañana que a las ocho de la noche, es más probable que tu tiendas a romper tu dieta a las ocho de la noche.

Mientras más estrés y más cortisol se genera en tu cuerpo, la habilidad que tienes de mantenerte firme en tus propósitos recargados en la voluntad es menor, mientras más estrés tienes menos voluntad. Si tienes una vida estresante es posible que caigas en romper tus propósitos que dependan de tu voluntad. 

Por ejemplo, piensa en todas las discusiones que hayas tenido con tu pareja en los últimos siete días, te garantizo que más del sesenta por ciento de tus peleas son después de las siete de la tarde; es difícil conocer a alguien que diga que se pelea a las ocho de la mañana, porque en ese horario estás fresca, pero después del día de trabajo, de mantener una rutina, tu tolerancia ya está en cero, por lo que tiendes a explotar.

1. Si tienes un propósito que para ti es importante agendalo lo más temprano posible, mientras más temprano lo realices mayores son las posibilidades de éxito; es decir, a partir del momento en el que te despiertas es cuando tienes que empezar con la actividad que para ti es relevante, ya sea leer, escribir un libro, tener un gesto amoroso con tu pareja, hacer ejercicio, etc. 

2. Son más importante los rituales que tu hagas que la disciplina, porque la disciplina quiere decir que tienes que hacer lo que sabes que tienes que hacer te guste o no; en cambio, los rituales son estructuras que tu armas que funcionan en automático. Los armas en tu vida de tal forma que siempre sucedan así; cosas que puedas acomodar todo el tiempo que no requieren un esfuerzo psicológico o mental la próxima vez que la hagas porque la próxima vez que lo realizas ya es parte de un ritual y simplemente sucede. Por ejemplo, al tener como meta hacer ejercicio, tú tendrías que guardar todas tus cosas en tu maleta una noche antes del día que harás ejercicio, para que no tengas la resistencia de preparar la maleta, de modo que ya no tienes que acabarte tu voluntad en esta acción. 

Recuerda que mientras más momentos de decisión queden suprimidos de tu vida es más fácil que la decisión se haga, simplemente te mueves por ese flujo. 

3. Cuida el contexto social, es muy importante porque éste es el que te recordará en esos momentos si tienes que empujar más para tu objetivo o tienes que regresarte, por ejemplo: si te invitan a comer tus amigos, ¿te invitan a comer algo sano o a tomar cerveza y comer alitas? Y si a la hora en la que estás ahí tú pides una agua mineral, ¿te respetan o se burlan de ti porque no bebes con ellos? Es de gran relevancia las personas de círculo con las que te desenvuelves, de modo que sabrás si te ayudan a cumplir tus objetivos o no. 

Con estos puntos no tendrás ningún problema de conseguir lo que te propongas sin que sea un esfuerzo o un martirio, sino que sea un camino que disfrutes. Tengo un curso llamado Reprograma Tu Mente que te puede ayudar, en éste te doy las herramientas para hacer estos puntos, porque lo peor es tener la información y no usarla.